Financiación de la educación y lucha contra la corrupción

Last update 29 Mar 18
FICHA 5

Las escuelas necesitan la financiación y los mecanismos suficientes necesarios para garantizar la equidad, eficiencia, rendición de cuentas y transparencia.

La mejora de la cantidad y calidad de la educación para los niños está asociada a niveles elevados de renta, salud y a una menor dependencia de la asistencia pública a largo plazo (15)—pero para conseguir estos resultados es necesario invertir recursos suficientes. Los sistemas educativos tienen que movilizar y dedicar fondos suficientes a la escolarización, e implementar mecanismos que garanticen la equidad, eficiencia, rendición de cuentas y transparencia, y maximizar los efectos positivos sobre el aprendizaje de los estudiantes.

Cuestiones y debate

Recursos y gasto en educación: El gasto público en educación a nivel global representó el 4,7% del PIB mundial en el 2008 (el 1,5% en educación primaria). La región del África subsahariana dedicó el 5,0% del PIB total al gasto en educación pública, lo que representa el segundo porcentaje más elevado después de Norteamérica y Europa (5,3%).(18) Sin embargo, muchas fuentes indican que es necesario aumentar más el gasto de la educación en los países en desarrollo. Las recomendaciones internacionales son que los países gasten como mínimo el 20% de sus presupuestos nacionales, o el 4% del PNB, en el sector educativo. Actualmente, un tercio de estos países no llega a este mínimo recomendado. La educación básica tiene un déficit de financiación del orden de los 26.000 millones de dólares americanos anuales en todo el mundo. En los países con bajos ingresos se necesitan 6,10 dólares americanos mensuales adicionales por niño para proporcionar una educación primaria de calidad.

Movilizando recursos para la educación: Los recursos públicos para financiar el sistema escolar provienen principalmente de fondos nacionales y de la ayuda internacional en el caso de los países con bajos ingresos, especialmente en el África subsahariana y Asia Central.(17) Las limitaciones presupuestarias son particularmente graves en los países con bajos ingresos y ponen presión a las administraciones públicas y a las escuelas a la hora de movilizar recursos y de fijar las prioridades presupuestarias, lo que supone también hacer concesiones y llegar a compromisos a la hora de asignar los recursos. En algunos casos, los países pueden cubrir sus necesidades en educación reordenando las prioridades de financiación entre los diferentes sectores: por ejemplo, reduciendo el gasto militar con el fin de liberar recursos destinados a la educación. En otros casos puede ser necesario adoptar estrategias más innovadoras para movilizar recursos adicionales. El Grupo Piloto sobre Financiación Innovadora para la Educación ha propuesto nueve mecanismos para obtener  fondos para la educación y ha animado a los países para que elaboren diferentes opciones que encajen dentro de sus contextos regionales, bilaterales o nacionales. Estos mecanismos son 1) tasas sobre las operaciones financieras internacionales; 2) bonos para la educación en divisas locales; 3) fondos de capital de riesgo en educación; 4) bonos diáspora; 5) contribuciones voluntarias de los migrantes; 6) bonos de conversión de deuda en educación; 7) tasas sobre los deportes; 8) asociaciones público-privadas; y 9) microdonaciones a partir de operaciones bancarias individuales.(6)

Fórmulas de financiación escolar: Cada sistema distribuye recursos a través de diferentes fórmulas de financiación escolar, que pueden cambiar también a lo largo del tiempo. Sin embargo, por regla general las fórmulas de financiación eficaces vinculan la asignación de recursos a los resultados del aprendizaje. Diseñar una fórmula de financiación que sea adecuada para un determinado sistema escolar requiere un estudio detenido de las metas y objetivos de la política educativa con el fin de determinar cuál es el equilibrio de funciones más adecuado como, por ejemplo, la armonización o adaptación a normativas, la promoción de la equidad y la regulación del mercado. En los sistemas de educación descentralizados, las fórmulas de financiación revisten cada vez más la forma de contratos, asignando a la escuela el papel de proveedor y al organismo o agencia de financiación el papel de comprador por cuenta propia o en representación de los padres, estudiantes y ciudadanos como clientes finales.(8)

Componentes principales: Las fórmulas de financiación nacionales para las escuelas públicas incluyen con frecuencia cuatro componentes: (8)

(1) Una asignación básica por estudiante, que consiste en un importe por estudiante y un suplemento por curso-nivel dependiendo del grupo o nivel de edad;

(2) Un importe adicional en concepto de mejora curricular, incluyendo un incentivo para promover que colegios y estudiantes seleccionados se centren en determinado tipo de currículos y asignaturas específicas;

(3) Financiación adicional para los estudiantes con necesidades educativas especiales; y

(4) Un ajuste compensatorio para determinadas escuelas dependiendo de factores tales como edificios especiales, tamaño de la escuela y diferencias o desequilibrios en los costes regionales.

Criterios: Los seis criterios fundamentales que pueden ser de utilidad para diseñar o evaluar una fórmula de financiación son, entre otros, la eficacia (una inversión adecuada en función de los resultados previstos), la equidad (una valoración política de la equidad mediante el abordaje de los desequilibrios en términos de costes), la eficiencia (presupuestación y gasto eficiente, y gestión productiva de los resultados conseguidos y de los insumos utilizados), la integridad (la escuela no debe manipular los indicadores integrantes de una fórmula, por ejemplo, la escuela no debe categorizar el contexto social de los estudiantes/padres), los costes administrativos (las fórmulas deben ser fáciles de elaborar y mantener a lo largo del tiempo, entendiéndose esto referido también a la recopilación de los datos necesarios), y rendición de cuentas y transparencia (facilidad de comprensión y alto nivel de rendición de cuentas de todas las partes y agentes implicados).(8) Para que se puedan cumplir estos criterios, el diseño de las fórmulas de financiación debe impedir la corrupción a todos los niveles. La regla general es hacer que las fórmulas sean lo más sencillas posibles. Además, la preparación cuidadosa de un manual de procedimientos de financiación (compras) y regulaciones (auditorías), la formación continua del personal y unas prácticas de gestión efectiva, son elementos que permitirán reducir el fraude.(7)(10)

Modelos de reparto de costes: El reparto de costes es un acuerdo mediante el cual la administración pública, por un lado, y los hogares y las organizaciones de la comunidad, por otro, comparten la responsabilidad de la financiación de la educación.(19) Aunque en esta política de financiación la administración pública sigue siendo responsable de algunos insumos fundamentales, como la retribución de la mayor parte de los docentes y funcionarios de la administración educativa, y la financiación de determinados establecimientos escolares, hay otros muchos elementos que dependen de las aportaciones de los padres y de la comunidad. La implementación de los modelos de reparto de costes ha provocado efectos negativos sobre el acceso a la educación, las tasas de retención y la calidad en muchos países de ingresos bajos y medios.(19)

Sistemas de bonos: Los sistemas de bonos permiten a los padres llevar una parte del gasto público por alumno de su hijo a una escuela de su elección, promoviendo de esta forma la competencia entre las escuelas y haciendo que el sistema educativo funcione más como un mercado.(5)(14) En algunos países, los bonos escolares desafían la situación de monopolio de las escuelas públicas, provocando mejoras en la calidad.(5) Sin embargo, los bonos escolares  provocan también muchos efectos negativos, incluyendo la segregación racial, socioeconómica y por capacidades.(12) Los sistemas de bonos pueden tener efectos más positivos si se aplican no solamente a las escuelas públicas, o si las escuelas privadas se ven obligadas a seleccionar candidatos al azar y aceptar el bono como pago íntegro de las tasas de matrícula.(1)(11)

La financiación y los resultados del aprendizaje de los estudiantes: Los datos obtenidos de las investigaciones y estudios realizados muestran resultados dispares sobre la relación causal entre la financiación escolar y el rendimiento académico.(3)(9) Los efectos generales derivados del aumento de la financiación parecen ser mayores cuando se trata de escuelas con unos resultados iniciales deficientes. (2)(13) En su conjunto, cómo se gasta el dinero es más importante que la magnitud del incremento.

Inclusividad y equidad

Equidad vertical en la asignación de recursos: Las fórmulas de financiación escolar deben garantizar tanto una equidad horizontal (para alumnos con las mismas necesidades) como vertical (para alumnos con necesidades diferentes).(8) Por ejemplo, la enseñanza a alumnos con problemas de aprendizaje, a alumnos que provienen de contextos socioeconómicos desfavorecidos o a alumnos cuya primera lengua es diferente de la lengua de enseñanza en la escuela, exige la aportación de recursos adicionales. La asignación de fondos adicionales a estas poblaciones, permitiendo tiempo adicional de enseñanza, la compra de material de aprendizaje especializado y el establecimiento de clases más pequeñas, puede promover la equidad y la calidad de la educación.(4)

Ejemplos de políticas

  • - Sub-Saharan Africa [PDF]
  • - Japan [PDF]
  • - Finland [ PDF]
  • - UK [PDF]
  • - UK [PDF]
References and sources
  1. Chakrabarti, R. 2013. Do Vouchers Lead to Sorting under Random Private School Selection? Evidence from the Milwaukee Voucher Program, Economics of Education Review, (34):191-218
  2. Chaudhary, L. 2009. Education Inputs, Student Performance and School Finance Reform in Michigan, Economics of Education Review, 28(1): 90-98
  3. Chung, Il H. 2015. Education Finance Reform, Education Spending, and Student Performance, Education and Urban Society, 2015, 47(4): 412-432
  4. Fazekas, M. 2012. School Funding Formulas: Review of Main Characteristics and Impacts, OECD Education Working Papers, No. 74, OECD Publishing.
  5. Filler. R and Munich, D. 2013. Responses of Private and Public Schools to Voucher Funding, Economics of Education Review, (34):269–285
  6. Leading Group on Innovative Financing for Development. 2010. 2+3=8 Innovating In Financing Education. Report of the Writing Committee to the Task Force on Innovative Financing for Education.
  7. Levacic, R. 2008. Financing Schools: Evolving Patterns of Autonomy and Control, Educational Management Administration & Leadership, 36(2): 221-234
  8. Levacic, R. and Ross, K. 1999. Principles for Designing Needs-Based School Funding Formulae. In Ross, K., & Levacic, R. (Eds.) Needs-based Resource Allocation in Education. Paris, France: UNESCO International Institute for Educational Planning.
  9. Levacic, R., Jenkins, A.,Vignoles, A., Steele, F. and Allen, E. 2005. Estimating the Relationship Between School Resources and Pupil Attainment at Key Stage 3. Research Report. London: Institute of Education, ISBN 1 84478 571 8
  10. Levacic, R. and Downes, D. 2006. Formula Funding of Schools, Decentralisation and Corruption: A Comparative Analysis. Paper presented at the International Seminar on Strategies for Incorruptness within the Educational System organized by the National Centre for Educational Development Research, Ministry of Education,the People’s Republic of China. Xi’an Jiaotong University, China, May 15-17th 2006
  11. Luengo-Prado, M.J. and Volij. O. 2003. Public Education, Communities and Vouchers, The Quarterly Review of Economics and Finance, 43(1):51–73
  12. Mizala, A. and Torche, F. 2012. Bringing the schools back in: the stratification of educational achievement in the Chilean voucher system, International Journal of Educational Development, 32(1): 132–144
  13.  Papke, L. 2005. The Effects of Spending on Test Pass Rates: Evidence from Michigan, Journal of Public Economics, 89 (5–6): 821–839
  14. Piolatto, A. 2010. Education and Selective Vouchers, Economics of Education Review, 29(6):993-1004
  15. Terman, L. and Behrman, R. E. 1997. Financing schools: Analysis and Recommendations, The Future of children, 7(3):4-23
  16. UNESCO. 2011. Debt Swaps and Debt Conversion Development Bonds for Education. Final Report for UNESCO Advisory Panel of Experts on Debt Swaps and Innovative Approaches to Education Financing.
  17. UNESCO, World Bank and UNICEF. 2014. Education Sector Analysis: Methodological Guidelines. Volume 1: Sector-wide Analysis with Emphasis on Primary and Secondary Education.
  18. UIS. 2011. Financing Education in Sub-Saharan Africa: Meeting the Challenges of Expansion, Equity and Quality. Montreal: UNESCO Institute for Statistics.
  19. Wambugu, J. and Mokoena, S. 2013. Education financing in Kenya: Parents' perceptions about the implementation of the cost-sharing policy in secondary school education, Mediterranean Journal of Social Sciences, 4(13):441-446
  20. World Bank (2013). "World Development Indicators 2013." Washington, D.C.: World Bank.
Añadir a favoritos

Glosario

En la biblioteca