Gestión basada en la escuela y liderazgo

Last update 24 Mayo 18
FICHA 1

Los colegios necesitan líderes que tengan como meta mejorar la calidad de los resultados del aprendizaje y que también sean eficaces en la gestión diaria.

Las escuelas necesitan líderes que tengan como meta mejorar el entorno del aprendizaje en la escuela dentro de un sistema de gestión basada en la escuela (GBE) que funcione adecuadamente. La GBE implica establecer una serie de directrices escolares relativas a los estudiantes, al desarrollo de los docentes y a la distribución de recursos materiales y financieros. Una GBE eficaz repercute en la motivación, el compromiso y el éxito de los estudiantes y de los docentes, promoviendo un liderazgo escolar adecuado al contexto y a las necesidades singulares de la comunidad escolar, desarrollando e implementando planes de mejora escolar, estableciendo sistemas de evaluación del rendimiento docente justos y eficaces, estructurando las aulas y las escuelas en función de las necesidades escolares, estableciendo redes de colaboración con la comunidad y ocupándose de que existan las estructuras necesarias para ayudar al ejercicio de las funciones desempeñadas por los demás departamentos escolares y por el personal.

Cuestiones y debate

Preparación y liderazgo de los gestores escolares: Los gestores escolares pueden contribuir positivamente a la eficacia de la escuela cuando están preparados y tienen la capacidad de utilizar amplios conocimientos de liderazgo para resolver problemas escolares complejos y generar confianza en sus relaciones de trabajo con el personal escolar, los padres, los estudiantes y la comunidad.(3)(8) Los gestores pueden tener estilos de gestión diferentes y complementarios entre sí, como los liderazgos tipo educativo, transformacional, y distributivo, teniendo cada estilo su influencia sobre los resultados del estudiante y sobre cómo los docentes responden al liderazgo.(3)(8) Sin embargo, es importante que los gestores escolares lideren de una forma adecuada y adaptada a la cultura y al contexto escolar, que tengan oportunidades de recibir formación de ayuda a la gestión y que su rendimiento sea evaluado por inspectores escolares, municipios o comités encargados de la supervisión de la gestión escolar.(3)(8) Los gestores escolares que se inspiran en un liderazgo instruccional fuerte se centran en el planeamiento, evaluación, coordinación y mejora de la enseñanza con el fin de conseguir que los alumnos obtengan unos resultados de aprendizaje positivos.(8) Los gestores escolares deben evaluar el rendimiento de los estudiantes y de los docentes y liderar una forma que sea cultural y pedagógicamente sensible a las virtudes y necesidades de los docentes y estudiantes.(8)

Planes de mejora escolar: Los gestores escolares eficaces diseñan procesos de mejora escolar para orientar su trabajo.(2)(8) Los planes de mejora escolar (también denominados planes de desarrollo escolar) pueden proporcionar esta clase de procesos ya que son estratégicos y se basan en un examen detenido del contexto escolar y de las condiciones a las que tienen que hacer frente.(1)(2) Los planes de mejora escolar deberían priorizar las metas y objetivos, identificar acciones estratégicas para conseguir objetivos escolares e incluir un conjunto de métodos para el seguimiento, la implementación y la evaluación de las estrategias.(1)(2)(8) Estos planes podrían establecer concretamente estrategias para mejorar el rendimiento académico de los estudiantes en determinadas asignaturas, recomendar determinados tipos de evaluaciones para que los docentes midan  el rendimiento académico de los estudiantes a lo largo del tiempo e indiquen en qué momento y durante cuánto tiempo deberían implementarse las estrategias.(1)(8) El desarrollo  de los planes escolares es un proceso colaborativo en el que participan profesionales y consejos escolares, padres y demás agentes comunitarios, siendo recomendable hacer públicos los resultados (en papel u online)  como una forma de rendir cuentas ante la comunidad.(1)(2)(3)

Evaluación del rendimiento de los docentes: Otra función llevada a cabo por los gestores escolares es la evaluación periódica del rendimiento de los docentes.(8) Contar con una estructura de evaluación del rendimiento del docente permite que la evaluación sea justa siempre que los papeles, responsabilidades y procedimientos estén claramente definidos, y cuenta con múltiples formas de evaluación como, por ejemplo, el portafolio docente, las observaciones en el aula y las encuestas y/o evaluaciones por el administrador y por pares.(8) Los profesionales escolares deberían tener claras las razones que les llevan a elegir los métodos de evaluación y deberían actuar con prudencia a la hora de utilizar formas de evaluación del rendimiento docente que puedan dar demasiado valor a las puntuaciones obtenidas en exámenes normalizados.(3)

Otras funciones de gestión: Otros aspectos de las escuelas que requieren de una estructura de gestión clara son el mantenimiento de las bibliotecas escolares y almacenes, el tratamiento de las cuestiones y problemas de salud y seguridad en la escuela, y la gestión de la financiación y contabilidad basada en la escuela.(5)(6) La gestión de la financiación escolar se encuentra estrechamente relacionada con los resultados del aprendizaje ya que las escuelas de alto rendimiento tienden a dirigir los recursos a aquellas áreas en las que existen mayores necesidades de aprendizaje, incluyendo la atención personalizada a los estudiantes para que aprendan asignaturas troncales y apoyo extra para mejorar la eficacia de los docentes.(5)(6)

Alianzas escuela-comunidad: La GBE es eficaz cuando se ha creado un comité o departamento escolar con el fin de evaluar las necesidades de la escuela y de la comunidad , implicando a la comunidad, creando alianzas, gestionando recursos y ofreciendo incentivos y formación para desarrollar capacidades de colaboración.(3)(4)(8)(9)

Agrupaciones de escuelas: Las escuelas rurales o con bajos recursos pueden ser agrupadas en agrupaciones de escuelas con el fin de unificar recursos para mejorar la calidad de la enseñanza y del aprendizaje. La gestión de una agrupación de escuelas conlleva papeles y responsabilidades similares a las de las escuelas individuales. Sin embargo, en una agrupación de escuelas sería necesario un liderazgo más fuerte ejercido a través de un comité o de un administrador principal más experimentado con el fin de gestionar y supervisar la ejecución del currículo y la evaluación en todos los centros escolares.(2)(4)(8)(9)  La decisión de formar una agrupación debería basarse en una evaluación de las necesidades escolares y de los objetivos compartidos en todos los centros escolares para crear una agrupación.(2)(4)(9) Formar una agrupación puede implicar la realización de actividades de mapeo escolar para identificar aquellas escuelas que sean autosuficientes y que no necesiten ser incluidas en una agrupación, identificar los problemas de accesibilidad y la distribución espacial de las escuelas en la red para establecer un lugar centralizado como centro de recursos docentes.(2)(4) Para que la gestión de la agrupación escolar sea eficaz es importante también contar con personal formado para dirigir las actividades del centro de recursos docentes, incluyendo proporcionar soporte, formación y recursos a los docentes.(2)(4)(9)

 

Inclusividad y equidad

Estudiantes desfavorecidos: Los gestores escolares juegan un papel fundamental en la promoción de la equidad educativa para los estudiantes desfavorecidos.(7) Entre las políticas de la GBA que benefician a los estudiantes desfavorecidos se encuentran la priorización de las alianzas escuela-comunidad, la mejora de la retención de los docentes mediante la identificación y eliminación de aquellas barreras que favorecen el abandono de los docentes y la capacitación escolar mediante programas de preparación para el liderazgo y mentoría, redes profesionales e infraestructuras de calidad.(7)

 

Ejemplos de políticas

References and sources
  1. Fernandez, K. E. 2011. Evaluating school improvement plans and their affect on academic performance. Educational Policy, 25(2), 338-367.
  2. Giordano, E. A. 2008. School clusters and resource teacher centres. Paris: UNESCO International Institute for Educational Planning.
  3. Harmon, H. L., and Schafft, K. 2009. Rural School leadership for collaborative community development. The Rural Educator, 30(3), 4-9.
  4. Kilpatrick, S., Johns, S., Mulford, B., Falk, I., and Prescott, L. 2002. More than an education: Leadership for rural school-community partnerships. Canberra, Australia: Rural Industries Research and Development Corporation.
  5. Miles, K., and Frank, S. 2008. The Strategic School. Thousand Oaks, California: Corwin Press.
  6. Marquart, L. 2011. IFLA Publications: Global Perspectives on School Libraries: Projects and Practices. Berlin, DEU: Walter de Gruyter.
  7. OECD. 2012. Equity and Quality in Education: Supporting Disadvantaged Students and Schools. OECD Publishing.
  8. Robinson, V. M. J. 2010. From instructional leadership to leadership capabilities: Empirical findings and methodological challenges. Leadership and Policy in Schools, 9, 1-26.
  9. World Bank. 2000. Community Partnerships in Education: Dimensions, Variations and Implications. World Education Forum.  
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