Una pedagogía eficaz y adecuada

Last update 29 Mar 18
FICHA 3

Los docentes eficaces planifican e implementan cuidadosamente la pe­dagogía más adecuada.

El aprendizaje depende de los métodos pedagógicos que los docentes utilizan en el aula. Es habitual que en las escuelas se utilicen diferentes estrategias pedagógicas, aunque algunas son más eficaces y adecuadas que otras. La eficacia de la pedagogía depende frecuentemente de la asignatura concreta que se enseña, del conocimiento de las diferentes necesidades de los diferentes estudiantes y de la adaptación a las condiciones sobre el terreno existentes en el aula y en el contexto circundante. En general, los mejores docentes creen en las capacidades de aprendizaje de sus alumnos y utilizan cuidadosamente diferentes estrategias pedagógicas para asegurar que haya un aprendizaje.

 

Cuestiones y debate

Pedagogía y sus formas: La pedagogía hace referencia a “las interacciones entre los docentes, los estudiantes, y el entorno del aprendizaje y las tareas del aprendizaje.”(6, p. 35) Este término general incluye cómo los docentes y los estudiantes se relacionan entre sí, así como las metodologías y estrategias de enseñanza que se implementan en el aula. Los métodos pedagógicos se encuentran frecuentemente dentro de un espectro que va desde una pedagogía centrada en el docente a una pedagogía centrada en el estudiante; aunque estos dos métodos parecen contradictorios, pueden complementarse frecuentemente entre sí para alcanzar los objetivos educativos—por ejemplo, un método centrado en el docente puede ser útil para introducir un nuevo tema, mientras que un método centrado en el estudiante puede ser necesario para permitir que éstos exploren estas ideas y desarrollen un conocimiento más profundo.

  • Pedagogía centrada en el docente: La pedagogía centrada en el docente sitúa a éste en el centro del proceso de aprendizaje y depende frecuentemente de métodos tales como la enseñanza a clases enteras, el aprendizaje de memoria, y las respuestas corales (es decir, preguntas y respuestas).  Este método es criticado frecuentemente, en particular cuando los estudiantes realizan únicamente tareas de nivel inferior y tienen miedo al docente.(14) Sin embargo, la enseñanza a clases enteras puede ser eficaz cuando los docentes piden frecuentemente a los estudiantes que expliquen y desarrollen las ideas más importantes, en lugar de simplemente limitarse a dar la lección.(8)
  • Pedagogía centrada en el estudiante: Este método pedagógico tiene muchos términos asociados (por ejemplo, constructivista, centrado en el estudiante, participativo, activo), pero se basa generalmente en teorías del aprendizaje que sugieren que los estudiantes deberían desempeñar un papel activo en el proceso de aprendizaje. Por consiguiente, los docentes deberían utilizar sus conocimientos previos y experiencias nuevas para crear conocimiento. El docente facilita este proceso, pero también crea y estructura las condiciones para el aprendizaje. En los últimos años numerosos estudios, investigaciones y actos de apoyo han promovido una pedagogía centrada en el estudiante por razones económicas, cognitivas y políticas.(13) Algunos estudios sugieren que este método puede ser muy eficaz, pero que también es difícil de medir sus resultados de forma consistente.(14) Frecuentemente es difícil plantear a los docentes que cambien de una pedagogía centrada en el docente a una pedagogía centrada en el estudiante, por lo que podría necesitarse mucho apoyo si éste es un objetivo importante para un determinado sistema educativo.(10)
  • Pedagogía centrada en el aprendizaje: La “pedagogía centrada en el aprendizaje” es un término relativamente nuevo que reconoce que tanto la pedagogía centrada en el estudiante como la centrada en el docente pueden ser eficaces, pero que los docentes deben considerar el contexto local, incluyendo el número de estudiantes de la clase, el entorno físico [enlace], la disponibilidad de materiales de enseñanza y de aprendizaje, etc.(7) Sugiere que los docentes deberían ser flexibles y adaptar cuidadosamente sus métodos pedagógicos en función del contexto escolar.(11)

Métodos pedagógicos efectivos y adecuados: Una pedagogía efectiva puede promover el rendimiento académico, el desarrollo social y emocional, la adquisición de destrezas técnicas, y la capacidad general de contribuir a la sociedad.(2) El rendimiento académico es el más fácil de medir entre estos diferentes resultados del aprendizaje, aunque es importante tener en cuenta también los demás a la hora de tratar de reformar y seguir los cambios constantes que experimenta la práctica pedagógica.(1)(3)

La eficacia pedagógica depende frecuentemente de asegurar que el método empleado sea el adecuado para los contextos escolares y nacionales específicos. Por ejemplo, determinadas técnicas centradas en el estudiante que son efectivas en aulas con pocos estudiantes pueden ser difíciles de aplicar en aulas abarrotadas o infradotadas de recursos (véase a continuación). Aún así, algunas estrategias se han mostrado más eficaces que otras de forma generalizada. Algunas de estas estrategias son: 1) un gran dominio de los métodos pedagógicos específicos aplicables a la materia y a la edad de los estudiantes (también denominado conocimiento de contenido pedagógico); 2) una utilización adecuada del trabajo con toda la clase, pequeños grupos y parejas de estudiantes; 3) la incorporación coherente de materiales de enseñanza y aprendizaje además de libros de texto; 4) proporcionar oportunidades frecuentes a los estudiantes para que respondan y amplíen las respuestas a las preguntas; 5) utilización útil de los términos e idiomas locales; 6) actividades lectivas variadas; y 7) una actitud positiva frente a los estudiantes y a la creencia en su capacidad de aprender.(14)

Pedagogía y el sistema educativo: Los exámenes nacionales, las normas curriculares y otras políticas del sistema educativo influyen en la pedagogía docente. Por ejemplo, los exámenes nacionales que examinan sobre conocimientos prácticos diferenciados, en lugar de sobre comprensión o análisis, hacen que los docentes eviten utilizar pedagogías que desarrollen competencias de pensamiento crítico de nivel superior.(12) Por esta razón, si los planificadores educativos desean cambiar las prácticas pedagógicas, no es suficiente con publicar simplemente nuevas directrices pedagógicas— tendrán tque explorar también formas de armonizar otras prácticas y políticas dentro del sistema.

 

Inclusividad y equidad

Expectativas de los docentes sobre los estudiantes más desfavorecidos: Cuando los docentes tienen una actitud positiva frente a sus estudiantes, son más considerados y más responsables socialmente, adaptan frecuentemente su enseñanza a las necesidades particulares de los estudiantes y tienen más éxito a la hora de utilizar las experiencias de los estudiantes para que las lecciones sean más significativas y relacionadas con el contexto.(14) A la inversa, los estudiantes de grupos sociales desfavorecidos, como las niñas, las minorías o los discapacitados sufren frecuentemente como consecuencia de los prejuicios de los docentes, lo que se traduce a tener bajas expectativas sobre las capacidades de estos estudiantes. Los docentes que tienen bajas expectativas sobre sus estudiantes se esfuerzan menos por ayudarles a aprender, además de desanimarles de formas más sutiles, con el resultado final de que estos estudiantes tienen frecuentemente un rendimiento académico más bajo.(4)(5)

Adaptación de la pedagogía a clases con múltiples niveles e infradotadas de recursos: La eficacia de la pedagogía depende frecuentemente del contexto; por consiguiente, los docentes necesitan recibir una preparación específica que les enseñe a hacer adaptaciones contextuales de sus métodos de enseñanza tanto mediante una formación inicial como continua. En las aulas con múltiples niveles los docentes necesitan tener un conocimiento profundo de los diferentes niveles de capacidad de los estudiantes con el fin de ir modificando su enseñanza y actividades para atender las necesidades de cada estudiante.(14) El trabajo en grupo puede ser también una herramienta útil para ayudar a los estudiantes con distintos niveles de capacidad.(8) Cuando se enseña en clases grandes, es fundamental mantener las rutinas de la clase. Muchos excelentes docentes establecen rutinas para realizar trabajos en grupo, revisiones por pares, distribuir documentos, etc., para ayudar a reducir el caos y aumentar el tiempo de enseñanza.(7) También hay técnicas específicas para utilizar de forma eficaz las preguntas y animar los debates en clases grandes. En las clases infradotadas de recursos, los docentes tienen que ser especialmente creativos en cómo utilizar los materiales disponibles a nivel local y en cómo conectar las lecciones con observaciones sobre el entorno social y natural. De hecho, estos métodos pueden reforzar la enseñanza incluso en clases bien dotadas de recursos, ya que los materiales de enseñanza y aprendizaje proporcionan más beneficios cuando son relevantes para las vidas de los estudiantes.(14)

 

Ejemplos de políticas

  • Ethiopia (pp. 12-16) [PDF]
  • Eritrea (pp. 15-17; 34-39) [PDF]
  • Egypt (pp. 38-40) [PDF]
References and sources
  1. Conn, K. (2014). Identifying Effective Education Interventions in Sub-Saharan Africa: A meta-analysis of rigorous impact evaluations (Doctoral dissertation, Columbia University).
  2. Craig, H., Kraft, R., & du Plessis, J. 1998. Teacher development – Making an impact. Washington: USAID.
  3. Kremer, M., Holla, A. 2009. ‘Improving education in the developing world: What we have learned from randomized evaluations’. Annual Review of Economics, 1, 513-542.
  4. Lane, K. L., Carter, E. W., Common, C., and Jordan, A. (2012), Teacher Expectations for Student Performance: Lessons Learned and Implications for Research and Practice, in Bryan G. Cook, Melody Tankersley, Timothy J. Landrum (ed.) Classroom Behavior, Contexts, and Interventions (Advances in Learning and Behavioral Disabilities, Volume 25) Emerald Group Publishing Limited, pp. 95-129.
  5. McKown, C., & Weinstein, R. S. (2008). Teacher expectations, classroom context, and the achievement gap. Journal of School Psychology, 46, 235–261.
  6. Murphy, P. 2008. ‘Defining pedagogy’. In K. Hall, P. Murphy & J. Soler (Eds.), Pedagogy and practice: culture and identities (pp. 28-39). London: SAGE publications.
  7. O’Sullivan, M., 2004. ‘The reconceptualisation of learner-centred approaches: a Namibian case study’. International Journal of Educational Development, 24, 585-602.
  8. O’Sullivan, M. 2006. Teaching large classes: The international evidence and a discussion of some good practice in Ugandan primary schools. International Journal of Educational Development, 26(1), 24-37.
  9. Ormrod, J.E. 2014. Educational psychology – Developing learners. Pearson: Boston.
  10. UNESCO. 2014. Education for All 2013-2014: Teaching and learning: Achieving quality for all. Paris: UNESCO.
  11. Vavrus, F. 2009. ‘The cultural politics of constructivist pedagogies: Teacher education reform in the United Republic of Tanzania’. International Journal of Educational Development, 29(3), 303-311.
  12. Vavrus, F., & Bartlett, L. 2013. ‘Testing and teaching.’ In F. Vavrus & L. Bartlett (Eds.), Teaching in tension: International pedagogies, national policies, and teachers’ practices in Tanzania (93-114). Rotterdam: Sense.
  13. Vavrus, F., Thomas, M.A.M., & Bartlett, L. 2011. Ensuring quality by attending to inquiry: Learner-centered pedagogy in Sub-Saharan Africa. Addis Adaba, Ethiopia: International Institute for Capacity Building in Africa, UNESCO.
  14. Westbrook, J., Durrani, N., Brown, R., Orr, D., Pryor, J., Boddy, J., & Salvi, F. 2013. Pedagogy, curriculum, teaching practices and teacher education in developing countries. Education rigorous literature review. Department for International Development.
  15. Zohar, A., & Dori, Y. 2003. ‘Higher order thinking skills and low-achieving students: Are they mutually exclusive?The Journal of the Learning Sciences, 12(2),145-181.
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