USAID/Mali SIRA: Enseñar a leer y escribir en la lengua nacional

Escrito el 29 Ene 19 por Aissata Cheick Sylla Doucouré
Enseñanza de la lengua materna
Lengua y educación
Calidad de la educación

 

Mali se enfrenta a una crisis de aprendizaje temprano

En 2015, los hallazgos del estudio de EGRA que se llevó a cabo en tres regiones de Mali (Koulikoro, Sikasso y Ségou) descubrieron que el 66% de los estudiantes de segundo curso de primaria eran incapaces de leer una sola palabra correctamente en bamanankan y el 70% en francés, dependiendo del idioma elegido para la instrucción. Solamente el 2% de los alumnos alcanzaban el nivel mínimo, tal y como lo definía el Ministerio de Educación de Mali, de 31 palabras por minutos leídas correctamente.

En 2015 Mali adoptó una nueva estrategia sectorial bianual (2015-2016), el Programme Intérimaire de relance du Secteur de l’Éducation et de la Formation Professionnelle (PIRSEF). Su prioridad para la educación primaria era abordar las altas tasas de fracaso y abandono y mejorar los resultados del alumnado en lectoescritura, matemáticas y ciencias.

Estudios científicos han demostrado que el aprendizaje temprano en lengua materna tiene un impacto positivo sobre las destrezas lingüísticas en dicho idioma, sobre los logros académicos en otras asignaturas y sobre el aprendizaje de un segundo idioma. Mientras que Mali ha liderado la introducción de una educación bilingüe francés/idioma nacional, en el país se hablan no menos que 10 idiomas nacionales, siendo entre ellos el bamanankan el más extendido: el 46% de los malienses lo hablan como su lengua materna y el 82% lo emplea de manera cotidiana.

Mejorar el aprendizaje temprano del alumnado enseñando en el idioma nacional bamanankan

SIRA

Para abordar el desafío de una educación de calidad para todos y todas es esencial emplear los idiomas nacionales en las escuelas, especialmente en el contexto de un aumento del acceso a la educación primaria en las áreas rurales. Por eso, en febrero de 2016, USAID, en colaboración con el Ministerio de Educación Nacional de Mali, ha impulsado USAID/Mali SIRA. Este proyecto pretende apoyar la mejora de la lectoescritura en bamanankan para el alumnado de 1º y 2º curso de educación primaria en las escuelas públicas, las escuelas comunitarias y en una escuela de profesorado en el distrito de Bamako y en las regiones de Koulikoro, Ségou y Sikasso, donde se habla mayoritariamente bamanankan.

El proyecto está siendo implantado por el Education Development Center (EDC) y sus socios: Save the Children, Œuvre Malienne d’Aide à la Énfance au Sahel (OMAES), School to School International, Institut pour l’Éducation Populaire y Cowater Sogema.
Por sí sola, la enseñanza en el idioma materno no puede superar todas las dificultades de aprendizaje del alumnado. Debe acompañarse de métodos de enseñanza eficaces y de herramientas de aprendizaje adaptadas. Además, el profesorado de las escuelas que forman parte del proyecto se ha formado en un enfoque de aprendizaje de la lectura basado en la conciencia de los fonemas, la descodificación de palabras y la comprensión, en lugar de basarse en los métodos tradicionales de la memorización mediante la repetición. De manera similar, se han diseñado un abanico de herramientas educativas, que incluyen un manual en bamanankan y un silabario con canciones rítmicas. Cuando el alumnado aprende en su lengua materna, se agrega una dimensión lúdica, que despierta el interés del alumnado y que les ayuda a sentirse más cómodos en el entorno de aprendizaje, además de animarlos a participar de manera más activa en el aula.

Movilizar recursos para las escuelas y para el aprendizaje temprano

Para fortalecer la implicación de las familias en la escolarización de sus hijos e hijas y para combatir las altas cifras de fracaso y abandono escolar, facilitadores comunitarios y voluntarios llevan a cabo actividades para despertar la conciencia dentro de las comunidades e incluso de los hogares. Conciencian a las familias acerca de la importancia de iniciar la educación de sus hijos e hijas en un idioma que estos entiendan, la importancia de educar a sus hijas y de implicarse en el aprendizaje de sus hijos e hijas ofreciéndoles todo el apoyo posible en casa. Los facilitadores organizan actividades extraescolares, como juegos de lectoescritura, para que los niños y las niñas mejoren su aprendizaje. También se han creado lugares y momentos para el diálogo entre los padres y madres y el profesorado.

Las familias se han implicado directamente evaluando el rendimiento de la escuela mediante un informe de ejecución o de un cuadro de indicadores (school report cards). Esta herramienta promueve el diálogo dentro de la comunidad escolar: en concreto, los padres y madres ayudaron a diseñar un plan de mejora de la escuela basado en los resultados de su evaluación.

Adicionalmente, para abordar la falta de un entorno alfabetizado, crear un interés y un entusiasmo por la lectura entre los niños y niñas y para establecer una cultura de la lectura, en 2017 el proyecto implantó 42 comunidades de socios Yeelenkεnε (lugares comunitarios de lectoescritura ajenos a las escuelas) o bibliotecas comunitarias. Gestionadas por dos voluntarios comunitarios, Yeelenkεnε proporciona a los niños y niñas y a sus familias una serie de materiales de lectura y juegos educativos para la lectoescritura. Los voluntarios hacen también visitas a domicilio para despertar la conciencia de los padres y madres acerca de los temas de la Campaña de Comunicación por un Cambio en la Conducta Social. En 2018, se establecerán 70 nuevas Yeelenkεnε y este número aumentará gradualmente cada año gracias a una colaboración público-privada.

Evaluando el impacto del aprendizaje temprano en el idioma nacional

Dentro del proyecto, la herramienta de evaluación de la sociedad civil está gestionada por un socio maliense, OMAES, que adaptó la evaluación ciudadana Bεεkunko para ajustarla a las necesidades del proyecto, es decir, para mejorar las destrezas en lectoescritura en bamanankan en los primeros cursos. En 2017, una muestra del alumnado de primer curso (un 43% de esta muestra eran niñas) fue evaluada de su lectura en bamanankan en cinco aspectos: los nombres/sonidos de las letras del alfabeto, lectura silábica, lectura de palabras y frases sencillas y la comprensión oral de un texto. El 61% del alumnado conocía las letras del alfabeto, el 29% podía leer sílabas y el 33% era capaz de comprender oralmente un texto. Su capacidad para leer palabras y frases sencillas suele ser habitualmente baja después de un año de escolarización, con una tasa de aprobados de un 14% y un 9% respectivamente. Los resultados de la evaluación para el año escolar 2017-2018 se publicarán en breve.

Aunque el profesorado participante en el estudio EGRA 2009 calculaba que el alumnado necesitaba dos años para aprender el alfabeto, el proyecto SIRA posibilita que el alumnado aprenda todas las letras del alfabeto en tres meses y que empiece a leer en primero de primaria. El empleo de la lengua materna como el idioma vehicular de enseñanza y la adopción de nuevas prácticas y materiales pedagógicos por parte del profesorado, combinado con el enfoque basado en la comunidad adoptado por el proyecto SIRA, parecen estar produciendo resultados incontestables.

Además, los resultados de mitad de curso del EGRA muestran que el número de estudiantes que alcanza el estándar maliense de tantas palabras leídas en un minuto se ha triplicado, y en la región de Sikasso se ha cuadruplicado e incluso más. En 2015 no había ningún alumno capaz de leer más de 30 palabras por minuto en bamanankan en la región de Sikasso, hoy la cifra alcanza el 13,1%.

Al mismo tiempo, STS International, en colaboración con el Departamento de Investigación y Evaluación Pedagógica del National Institute of Pedagogy, está implantando un programa de formación destinado a fortalecer la capacidad de los equipos de gestión a la hora de implantar la herramienta de evaluación EGRA en los niveles locales y regionales una vez finalice el proyecto. La formación cubre todos los aspectos del diseño y ejecución de las pruebas, la recogida y el análisis de datos así como la divulgación de los resultados de la evaluación. La primera fase de la evaluación EGRA está ya en proceso en la región de Ségou, que incluye las academias de Ségou y San.

STS también evalúa el conocimiento, las prácticas y actitudes de los padres y madres acerca de la lectura en aquellas regiones objeto del proyecto, con vistas a desarrollar herramientas y cursos de formación para apoyar la práctica de la lectoescritura de los niños y las niñas en su casa.

En 2016 y 2017se impartió formación a 7.500 profesores y profesoras de primero y segundo de primaria, y a alrededor de 4.000 directores de escuela, lo que permitió que casi 300.000 alumnos y alumnas se beneficiaran del método de enseñanza promovido por el proyecto USAID/Mali SIRA. Los resultados espectaculares del alumnado han provocado un fuerte sentimiento de orgullo entre las familias y el profesorado implicado en el proyecto y ha despertado un interés considerable entre las escuelas beneficiarias de las poblaciones vecinas.

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