Liderazgo compartido, formación y mentorización: ingredientes clave para crear un entorno escolar positivo en Ruanda

Escrito el 20 Mayo 20 por
Capacitación de los planificadores y administradores de la educación
Estrategias de enseñanza y aprendizaje

 

En 2017 la tasa neta de escolarización en Ruanda era de un 98 por ciento. En la etapa secundaria ha aumentado también la escolarización, pero el abandono escolar sigue siendo un problema. A los dieciocho años, un alumno medio en Ruanda ha completado únicamente 6.5 años de escolarización, una cifra que desciende a 3.8 años si se tiene en cuenta lo que el alumnado haya aprendido en realidad (Banco Mundial, 2018).

Con el fin de compensar las deficiencias actuales del aprendizaje, VVOB education for development se asocia con agentes educativos clave en Ruanda para proporcionar una formación profesional continuada (FPC) innovadora y relevante para el profesorado y la dirección de las escuelas. Para medir el éxito de las modalidades de FPC, VVOB ha llevado a cabo un estudio de primer impacto, que ha puesto de manifiesto tres ingredientes clave: liderazgo compartido, formación y mentorización.

Liderar, enseñar y aprender en compañía

Los factores de mayor impacto sobre la calidad de una educación equitativa son un profesorado y una dirección escolar eficaces. En VVOB pensamos que los sistemas gubernamentales proporcionan la mejor vía para canalizar a gran escala la formación profesional continua (FPC) del profesorado y de las direcciones de las escuelas. No obstante, el funcionariado de educación no cuenta con las capacidades imprescindibles para implementar una FPC eficaz. VVOB ha estado trabajando con la Junta de Educación de Ruanda y con el Instituto de Pedagogía de la Universidad de Ruanda (UR-CE) para capacitar a estas personas para crear, canalizar y monitorizar unos servicios de FPC y unos sistemas de apoyo mejorados.

En el marco del programa de VVOB Liderar, enseñar y aprender en compañía se ofrecen diversos programas y modalidades de FPC, que llegan a más de 1.000 escuelas primarias y secundarias en 17 distritos de Ruanda:

  • Programas de Formación en Liderazgo Escolar Eficaz para direcciones de escuela, directores distritales de educación y funcionarios de educación en el nivel de distrito.
  • Programas de formación sobre Mentorización y Formación Educativa de materias STEM dirigidos a inspectores sectoriales de educación (ISE), mentores en el nivel de las escuelas (MNE) y responsables escolares por asignatura.
  • Comunidades profesionales de aprendizaje (CPA) para personal directivo de las escuelas en el nivel sectorial y comunidades de práctica (CdP) para el (nuevo) profesorado en el nivel de las escuelas.

La potencia de una facilitación centrada en el aprendiz

Para evaluar sistemáticamente nuestro impacto, VVOB emplea el marco de evaluación New World Kirkpatrick (2015). Además de establecer el grado de satisfacción de las personas participantes con la formación y con la mejora de sus conocimientos, se evalúan los cambios de hábito y, en último lugar, se evalúa el impacto sobre el entorno general de la escuela mediante grupos de discusión dirigidos, entrevistas telefónicas y en profundidad, así como mediante encuestas.

El marco nos dice no solamente que la trayectoria de desarrollo de la capacidad es relevante y educativa, sino también que los hábitos cambian y que, como resultado del programa, se crea un entorno escolar más positivo.

Las personas participantes valoraron muy positivamente los programas de formación, mostraron mucha satisfacción con los métodos de facilitación activos y centrados en el aprendiz que aplicó el personal de formación de la UR CE y consideraron que la formación los ayudaría a cumplir mejor con sus compromisos y responsabilidades.

Puedo decir que la facilitación y la forma en la que las actividades se han organizado nos permite aprender, porque nos involucra realmente, como un grupo, como iguales. Hay una dinámica en el aula”, dice un MNE del Distrito de Ruamagana en la evaluación anónima.

Liderazgo compartido

Durante los programas de formación y en las sesiones CPA a los y las participantes se les invita a reflexionar acerca de su propia posición dentro de las escuelas, de los sectores y de los distritos y se les empodera para implementar un formato de liderazgo compartido.

De hecho, una amplia mayoría de los equipos directivos de las escuelas y de los ISE expresan unas actitudes más favorables hacia el liderazgo compartido después de terminar el programa de formación. Los equipos directivos de las escuelas se muestran más proclives a implicar a parte de la plantilla en el desarrollo de los Planes de Mejora de las Escuelas y los ISE se muestran más a favor de permitir que las direcciones de las escuelas faciliten las sesiones CPA y de permitir que las escuelas fijen sus propias metas.

“En tanto miembro de la dirección de una escuela, comprendo que para producir el cambio en la comunidad primero tengo que cambiar yo. He aprendido a colaborar con otras personas para lograr una visión de la escuela eficaz que priorice hacia dónde quiere ir la escuela y qué es lo que se necesita para llegar allí”, nos confiesa un vicedirector del distrito de Rubavu.

Construir un cuadro de formadores y mentores

La evaluación también dejó claro que las personas participantes entendían mucho mejor sus roles y sus responsabilidades e indicó unas consistentes mejoras de las competencias de las personas participantes. Por ejemplo, se adquirieron nuevas destrezas, como facilitar COP y CPA, y las CPA constituyen un foro excelente para aprender de las demás personas compartiendo las buenas prácticas y resolviendo problemas.

También se adquirieron nuevas destrezas de formación y mentorización. Tanto el profesorado a cargo de la dirección de asignaturas STEM como los MNE y los ISE informaron de que, después de asistir al programa de formación, llevaban a cabo más actividades de formación y mentorización dentro sus escuelas y sectores. Aprendieron a emplear la planificación (por ejemplo, a componer un plan FPC), a hacer observación en el aula, a lidiar con las resistencias al cambio y a usar los comentarios e informes para apoyar a sus colegas y, en especial, a las nuevas incorporaciones al profesorado como parte de su proceso de iniciación.

Antes de la formación, si un miembro del profesorado tenía dificultades yo me limitaba a decirle cómo resolver el problema. Pero ahora le ayudo a encontrar el camino correcto para solucionarlo mediante formación y mentorización”, nos comenta un MNE del distrito de Rusizi.

Un apoyo eficaz de los equipos directivos de las escuelas

En las escuelas que cuentan con un equipo directivo formado, el profesorado de nueva incorporación recibe más FPC, especialmente sobre contenidos y pedagogía, sobre la gestión de la conducta del alumnado y sobre gestión del aula. Es muy buena señal que estas mismas nuevas incorporaciones otorguen altas puntuaciones a sus equipos directivos cuando se les pregunta por el liderazgo eficaz.

Los equipos directivos de las escuelas se benefician también de su participación en los PLC. Los informes de monitorización de las sesiones CPA muestran que las tasas de participación en las sesiones de CPA son altas, con un 95 por ciento de los equipos directivos participando en las sesiones. Cada sesión CPA agrupa a unas cinco personas durante unas dos horas. Como resultado, se ha incrementado el aprendizaje entre iguales entre los equipos directivos de las escuelas. Como resultado del programa de formación se ha producido también un aumento de las visitas escolares. Un elemento crucial para el éxito de estas CPA son las destrezas de los ISE. De hecho, el estudio ha revelado el impacto positivo de su formación sobre el desarrollo de las CPA.

Después de hacer la formación de VVOB y UR-CE me he profesionalizado, y mi manera de apoyar a las direcciones de las escuelas ha cambiado también. Por ejemplo, ahora siempre animo y ayudo a que los directores y las directoras de las escuelas sean líderes educativos más que gestores educativos”, decía un ISE del distrito de Musanze.

Aprendizaje colaborativo

Los Relatos de Cambios Significativos que se han recogido a partir de las experiencias de las personas participantes muestran una mejora en el aprendizaje colaborativo entre el profesorado. Los relatos también destacan las mejoras en la colaboración entre las escuelas y la comunidad local/familias mediante proyectos conjuntos, como la construcción de los aseos de chicas, y una mejora del presupuesto y la financiación.

Después de aprender a fomentar el aprendizaje colaborativo mediante el programa de formación sobre Liderazgo Escolar Eficaz organicé una reunión de plantilla e impulsé la organización de CdP… A partir ese momento, hicimos un calendario de CdP y todo el mundo se apuntó. Las personas participantes comparten experiencias y se ayudan unas a otras a impulsar las actividades de enseñanza y aprendizaje. También hemos puesto en marcha la observación en el aula, mentores escolares ayudan al profesorado nuevo y hay una colaboración abierta entre las personas de la plantilla”, nos dicen desde la dirección de una escuela del distrito de Karongi.

Para llegar a todas las escuelas seleccionadas y optimizar la canalización de los programas de formación FPC, los diferentes grupos beneficiarios se asignan aleatoriamente a una de las tres cohortes de formación. Al final del programa se habrán beneficiado aproximadamente 2.000 líderes escolares y 3.000 MNE y coordinadores de asignaturas STEM.

Fotografía: © Etienne Ntawigira

 

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