La utilización de la evaluación del aprendizaje en la política y en el planeamiento de la educación

Escrito el 24 Oct 15 por Mioko Saito
Métodos de planeamiento de la educación
Evaluación de conocimientos
Planes, políticas y reformas de la educación

Cuanto menos peses, más rápido podrás correr. Un corredor de maratón puede pesarse, medir su masa corporal y el tiempo que corre todos los días. ¿Pero medirse todos los días puede realmente conseguir mejorar el tiempo en una maratón?

¿Zapatillas para escalar o correr?

Los resultados de las evaluaciones pueden responder a muchas preguntas que pueden ser de interés para los responsables de las políticas educativas. Los resultados de nuestro país ¿están mejorando o empeorando con el tiempo? ¿Se ha ampliado o se ha reducido la brecha de género en los resultados del aprendizaje en asignaturas troncales? ¿Qué recursos escolares y qué información general sobre los docentes influyen más en la mejora de los resultados del aprendizaje? Estas preguntas pueden contestarse con unos instrumentos de evaluación adecuados y con una metodología de encuestas sólida. Luego se podrían estudiar sugerencias de política educativa basadas en datos objetivos para elaborar la agenda de acción política.

Después de que en el sexto objetivo de la Educación para Todos se subrayase la importancia de contar con unos resultados del aprendizaje cuantificables, son muchos los países del mundo que han adoptado la cultura de la evaluación. El IIPE fue una de las entidades que colaboraron en la realización en el 2001 de la primera evaluación a gran escala a nivel nacional en Vietnam en quinto grado, que dio lugar a muchas sugerencias en materia de política educativa. Vietnam ha llevado a cabo evaluaciones nacionales en sexto grado de forma sucesiva en los años 2007, 2011 y 2014. También ha participado en la prueba EGRA para primer y tercer grado en el 2012-2013 y en el 2013-2014. También ha llevado a cabo evaluaciones nacionales para el noveno grado en el 2008-2009 y en el 2012-2013, y para el onceavo grado en el 2011-2012 y en el 2014. Vietnam ha participado también en el PASEC para los alumnos de segundo y quinto grado en el 2011-2012, y en el programa PISA para los estudiantes de 15 años de edad en el 2012, y tiene previsto participar en el TIMSS 2015.

Aunque Vietnam ha realizado muchas evaluaciones nacionales a gran escala desde el 2001, los resultados no han tenido ninguna consecuencia en la política educativa vietnamita. Según el Director del Centro de Evaluación de la Calidad Educativa, esto ha sido debido a que diferentes agencias con intereses diferentes "no han vinculado" estas evaluaciones y a que los informes de los estudios realizados no han sido puestos en común entre los diferentes agentes. Es necesario que Vietnam pase a formar parte de un programa de evaluación internacional comparativo para que los responsables educativos se den cuenta del papel fundamental que tienen los resultados del aprendizaje en la formulación de políticas. Los cambios en los documentos sobre política educativa comenzaron a aparecer en el 2010, centrándose más en el progreso del aprendizaje de los estudiantes y en el importante papel que tienen las competencias de evaluación de los docentes. También se hicieron cambios en la orientación de la evaluación, pasando de una evaluación basada en los conocimientos a otra basada en las competencias. Ha sido una agradable sorpresa ver como los resultados del informe PISA 2013 han puesto a Vietnam en una cómoda posición dentro del cuartil superior, a pesar del bajo nivel socioeconómico del país.

Si tuvieras 100 dólares ¿comprarías una báscula nueva y sofisticada para pesarte en diferentes unidades y medir la masa corporal?, ¿te darías de alta en un programa nutricional para controlar las calorías?, ¿o comprarías un buen par de zapatillas para correr con el fin de entrenarte de verdad para una maratón? La medición por sí sola no puede conseguir mucho salvo que vaya acompañada de análisis y acciones sistemáticas.

Diseño de evaluaciones útiles

La evaluación del aprendizaje debe implementarse de forma sistemática, recogiendo tanto los resultados del aprendizaje como los factores relacionados con los mismos con el fin de formular las políticas y prácticas educativas y, de este modo, mejorar la calidad del aprendizaje para todos. Esto es fácil de decir. Frecuentemente oímos críticas sobre el hecho de que los datos de las evaluaciones no sirven de mucho a la hora de formular políticas educativas. Esto podría ser debido a que los datos recopilados no guarden relación con las prioridades de política educativa de los Ministerios de Educación.

En términos técnicos, las evaluaciones del aprendizaje deberían considerarse sólo como un pequeño elemento de todo el ciclo de reforma de la política educativa. En un ciclo de reformas de política educativa, los objetivos políticos de los responsables educativos deberían orientar el diseño de las evaluaciones del aprendizaje, lo que a su vez proporcionaría sugerencias de formulación de políticas que podrían ser llevadas a cabo. Los resultados de las evaluaciones del aprendizaje podrían verse reflejados de esta forma en una reforma de la educación. Huelga decir que los responsables políticos deben participar obligato­riamente en la fase de diseño de la evaluación del aprendizaje.

Antes de iniciar cualquier tipo de evaluación internacional o regional sobre el aprendizaje, los responsables educativos deberían detenerse a considerar en qué medida los intereses de la política educativa del país se corresponden con el diseño de evaluación que se está proponiendo.

Por ejemplo, si la preocupación política señala que "con la política de educación primaria universal gratuita tenemos más niños y niñas en la escuela, pero no sabemos si al finalizar el ciclo de primaria los alumnos tienen la comprensión lectora necesaria para continuar la educación en secundaria", la población objetivo sería el extremo superior del nivel de educación primaria, y el marco de la prueba estaría basado en el currículo escolar de este nivel. Hay determinadas cuestiones candentes, como las diferencias de género o la falta de recursos escolares, que deben ser también incorporadas dentro de los cuestionarios generales, de tal forma que los resultados puedan ponerse en conexión con los resultados del aprendizaje. Este fue el caso de la primera evaluación nacional realizada en Zimbabue en sexto grado en 1991, así como en la primera evaluación nacional realizada en Vietnam en quinto grado en el 2001.

Por otra parte, si la preocupación política señala que "después de que los niños comienzan la educación secundaria no estamos seguros de si los jóvenes reciben la educación pertinente que van a necesitar para el mundo del trabajo", en este caso la población objetivo sería más bien los alumnos que están en la última etapa de la educación secundaria, y la competencia prevista podría estar basada en el currículo escolar. En ambos, las evaluaciones podrían realizarse con una muestra cuidadosamente seleccionada de estudiantes matriculados. Sin embargo, si la población objetivo está basada en la edad (en lugar de en el grado), y si no todos los estudiantes de una zona determinada se encuentran en el mismo nivel educativo, o si algunos han dejado ya el colegio, esto puede complicar las cosas tanto por lo que se refiere a la recopilación de datos como a la hora de utilizarlos para la formulación de políticas. Esto quiere decir, que la recopilación de datos va más allá de las escuelas y que requiere de tiempo, dinero y capacidad por parte de los recopiladores de datos. Además, dado que las sugerencias para la formulación de políticas generadas por los datos de la evaluación tienden a vincularse a las políticas escolares, los datos obtenidos asociados a los niños sin escolarizar podrían no servir de ayuda al ejercicio de acciones políticas.

Los intermediarios de la información interpretan los datos para los responsables de las políticas educativas

Sin embargo, el mero hecho de que los asuntos que interesan a los responsables educativos se vean reflejados en el diseño de la evaluación no garantizaría que las sugerencias de formulación de políticas vayan a incorporarse al debate político y a promover luego una reforma educativa. De hecho, el equipo de investigación que ha participado en la implementación de la evaluación (compuesto frecuentemente por planificadores educativos, responsables de sistemas de información de gestión de la educación, y compañeros de la unidad de examen) deberá jugar un papel adicional de ‘intermediario de la información’. Los intermediarios de la información no solamente dan respuesta a los problemas políticos originales, sino que también informan a los agentes responsables sobre otros aspectos de los datos que son de importancia crítica y que pueden haber sido o no reflejados en las preocupaciones originales de la política educativa.

Un ejemplo de intermediación de la información se encuentra documentado en el estudio del caso de las Seychelles. En el 2000 la conclusión de los datos del SACMEQ fue que había diferencias muy grandes entre alumnos dentro de una misma escuela, en todas las escuelas de las Seychelles. Esto fue debido a que en las Seychelles había una práctica de streaming consistente en dividir a los alumnos en grupos en función de sus capacidades, aunque esto no estaba recomendado por la política educativa. Además, dado que esta práctica comenzaba en el primer grado, sobre la base de criterios asociados a normas de comportamiento socialmente aceptadas, las diferencias de género en los resultados del aprendizaje (a favor de las niñas) se habían ampliado en el momento en el que niños y niñas llegaban a sexto grado. Es decir, que en la clase avanzada había más niñas y en la clase inferior más niños.

Después de estas conclusiones, el equipo de investigación de las Seychelles planteó la siguiente sugerencia de política educativa: ‘El Ministerio de Educación debería conseguir la ayuda de los directores escolares y de los docentes para implementar una política de reversión del streaming, y desarrollar estrategias para promover una enseñanza a grupos de capacidades mixtas en la educación primaria’. En este caso es importante que las sugerencias en materia de política educativa estén basadas en datos objetivos, sean viables y establezcan responsabilidades. 

Sin embargo, las acciones políticas dirigidas a la implementación de una política de reversión del streaming en el primer grado no fueron directas. Por un lado, el equipo de investigación estaba muy implicado en los trabajos de consulta y en el debate de políticas con los diferentes agentes. Esto suponía, entre otras actividades, consultas con el Ministro, la utilización de la comparación transnacional como herramienta para ‘potenciar’ una mayor difusión de la investigación, y más diálogo con los docentes y los directores de las escuelas que trabajaban sobre el terreno. Al mismo tiempo, el equipo de investigación participaba también en la reforma política. Esto incluía también el establecimiento de un comité de trabajo para la reversión del  streaming, elaborar un memorándum político y desarrollar un plan para implementar la política. Entre las estrategias contempladas se incluyeron el desarrollo de una formación del docente para la enseñanza a grupos de capacidades mixtas, la movilización del apoyo parental y la potenciación de un mecanismo de seguimiento. La implementación de la política de reversión del streaming comenzó en el primer grado en el 2003. Los resultados de esta política en las Seychelles podrán verse en el siguiente informe del SACMEQ.

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