La Agencia de Calidad de la Educación de Chile

Escrito el 03 Ago 16 por Barbara Santibañez, Carlos Henríquez Calderón
Calidad de la educación

 

La Agencia de Calidad de la Educación de Chile trabaja con el sistema educativo “evaluando, orientando, e informando para lograr una educación integral de calidad.” El Blog del Portal presenta una entrevista con el Secretario Ejecutivo de la Agencia para aprender más sobre esta organización.

Carlos Henríquez Calderón es el Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación, un servicio público que tiene como objetivo evaluar y orientar el sistema educativo para avanzar en el mejoramiento de la calidad y equidad de las oportunidades educativas. En una entrevista con Barbara Santibañez, respondió a algunas preguntas sobre la experiencia de la Agencia.

¿Qué es la Agencia de Calidad? ¿Por qué fue creada?

La Agencia de Calidad nació en el marco de las movilizaciones estudiantiles de 2006 y la creación de una comisión para debatir sobre la calidad de la educación. Una de las primeras conclusiones de la comisión fue que hay distintas visiones sobre el tema y que se requiere una institucionalidad para poder avanzar—una institucionalidad que trata de generar un cambio de paradigma en el sistema de aseguramiento de la calidad, que pone el foco en los colegios con sus fortalezas, sus debilidades, y su contexto. Eso recién lo estamos asimilando y es el principal desafío: es la escuela la que tiene que estar al centro para poder desplegar la calidad.

¿Cómo funciona y cuáles son sus atribuciones en relación al Ministerio de Educación?

Como Agencia de Calidad tenemos tres funciones: primero, evaluamos resultados de aprendizaje con una mirada más amplia de calidad, tradicionalmente con evaluaciones SIMCE y ahora con instrumentos nuevos: los indicadores de desarrollo personal y social. Segundo, informamos a los distintos actores educativos para que puedan mejorar en relación a la calidad. Y por último, orientamos a la comunidad educativa para que la evaluación tenga sentido y sea un apoyo para el proceso. En un sentido más amplio, que la evaluación sea vista como una oportunidad y como un punto central para mejores y mayores aprendizajes de todo el sistema escolar, y más aún de los tomadores de decisiones, los profesores y los directivos.

¿Cuál es la relación que tiene la Agencia con los distintos sectores educativos?

Al principio nos veían como un ente sancionador que buscaba encontrar culpables. Pero luego empezamos las visitas de evaluación y orientación, en el que un equipo va tres días a una escuela a trabajar con ella y a mirar la estrategia pedagógica del establecimiento e identificar sus fortalezas y debilidades. Hay un trabajo de profesionalización, y aunque no es fácil, todos los esfuerzos que estamos haciendo están viendo resultados. Somos una agencia nueva y no pretendemos ser una solución sino más bien un aporte; estamos tratando de ayudar a instalar conversaciones en los colegios y en el sistema escolar para que podamos avanzar en calidad. En ese sentido una agencia como la nuestra puede impulsar cierto tipo de conversaciones, hacer ciertas preguntas, tratar de colaborar con otros, etc.

Una de las nuevas iniciativas de la Agencia son los Diálogos por la Educación ¿Cuál es el principal objetivo? ¿A quiénes están dirigidos?

Los Diálogos pretenden ser un espacio para conversar sobre la calidad de la educación con distintos actores. Tenemos un marco en la ley que define calidad, pero ¿cómo se apropia cada comunidad escolar de su propio proceso? ¿Cómo se apropian de la conversación sobre calidad? Lo que hemos tratado de hacer es abrir un espacio de conversación, donde más que dar respuestas se trata de hacer preguntas para juntos ir descubriendo las distintas visiones y encontrando puntos de confluencia.

Partimos con los Diálogos en 2015 y lo desplegamos con más fuerza este año. Lo hemos hecho en regiones (macro-zonas), por las redes sociales, vía encuestas, etc. La idea es que todos entreguen su opinión, para que de aquí a final de año podamos sistematizar la información. Nos gustaría que participaran más desde sectores más rurales y ciudades más pequeñas. Esperamos poder tener un informe cerca de septiembre para aportar al debate en términos de: 1) cuál es la percepción y qué están opinando los actores de la comunidad educativa y 2) cómo esto ayuda para que todos aporten.

¿Cuáles han sido los grandes logros de la Agencia?

Hemos tenido distintos logros en todas las funciones. Primero, en la evaluación de un número importante de niños en muy corto tiempo (8.500 establecimientos a lo largo de Chile y más de 1 millón 80 mil estudiantes). Además de las evaluaciones de aprendizaje de lenguaje y matemáticas están estos nuevos indicadores de desarrollo personal y social para dar una señal concreta, lo cual ha sido un tremendo avance. Segundo, en orientación partimos con 20 visitas a colegios, y en 2015 pasamos a 505 visitas. Para llegar a esa cantidad fue un esfuerzo gigantesco en términos de recursos humanos y financieros. Y por último, está la información para padres, apoderados, profesores, establecimientos, etc. a través de la organización de formaciones, seminarios, y diálogos con las comunidades. En términos no solo cuantitativos, sino que también cualitativos hemos tenido bastantes logros, principalmente en formación y orientación. Por ejemplo, el año pasado formamos a 3.400 directores de establecimientos educativos, casi un tercio del sistema escolar.

¿Cuáles han sido los principales desafíos?

El primer desafío fue construir una institución, que no se hace solamente por ley. Segundo, fue cambiar la percepción de la evaluación como punitiva hacia considerar que es importante para ver donde estamos, para poder mejorar y responsabilizarnos. Un tercer desafío ha sido complejizar el tema de los instrumentos, para no quedarnos solo en la evaluación estandarizada.

¿Qué podrían aprender otros países de la experiencia chilena?

En términos de aprendizajes nuestros, es muy importante no solo el diseño del programa sino que también la implementación. Por ejemplo, nuestro sistema de aseguramiento nació el 2011 y recién entre 2014 y 2015 pudimos cuajarlo; no basta con legislar, se necesita esfuerzo, dedicación, capacidades, trabajo de equipo, un sinnúmero de elementos que ayudan en la implementación y marcan la diferencia. Segundo aprendizaje: la necesidad de poder encontrarse. Esto no puede ser una discusión de técnicos, sino que una conversación con las comunidades educativas, los padres, los apoderados, los profesores, y que todos pongan el interés de los niños y jóvenes por sobre los intereses corporativos. Y el tercer aprendizaje es que cada país se tiene que construir su “traje a la medida”. Chile ha ido avanzando, y a medida que avanzamos se requiere valorar lo realizado y proyectar los desafíos.