Empleo de los datos procedentes de las evaluaciones del aprendizaje. Lecciones desde Zambia

Escrito el 16 Mar 21 por Innocent Mutale Mulenga
Evaluación del alumno

 

La evaluación es una función educativa clave que nos ayuda a centrar la enseñanza y la inversión educativa en lo que más importa, el aprendizaje. Así, la evaluación ayuda a quienes proporcionan la educación a ir más allá del acceso y de la participación y a centrarse en los resultados reales del aprendizaje en cada aprendiz. Disponer de datos procedentes de las evaluaciones del aprendizaje, que digan en qué punto se encuentra el alumnado y el progreso que ha hecho es clave a la hora de diseñar estrategias para cubrir las necesidades de información y para apoyar la toma de decisiones en los niveles de aula, de la escuela y del sistema educativo.  

Zambia es uno de los países del sur de África que está participando y llevando a cabo una serie de evaluaciones a gran escala internacionales y regionales como la National Assessment Survey (NAS) para los cursos 5 y 9, Early Grade Reading Assessment (EGRA) para el segundo curso, Early Grade Mathematics Assessment (EGMA), para segundo curso, Southern and Eastern Africa Consortium for Monitoring Educational Quality (SEACMEQ), para sexto curso y el Programme for International Student Assessment for Development (PISA-D).

En una investigación sobre el empleo de los datos procedentes de las evaluaciones del aprendizaje en el ciclo de planificación educativa, diseñada por IIPE-UNESCO e implementada en Zambia en el año 2020 por personal investigador de la Universidad de Zambia, se pusieron de relevancia tres temas, que pueden dar lugar a oportunidades para la mejora en el empleo de los datos de las evaluaciones internacionales y regionales del aprendizaje en Zambia.

Colaboración entre los niveles central y descentralizado

Como en otros muchos países africanos, la gestión educativa y la implantación de políticas en Zambia está fuertemente centralizada. Así, la información y las estratégicas de implementación educativa fluyen desde los negociados de la administración central hasta las provincias, de ahí a los distritos, y después a las zonas antes de llegar a las escuelas. En el caso de las evaluaciones internacionales y regionales, aunque las provincias y los distritos se involucran en la recogida de datos de dichas evaluaciones, los datos que así se generan pocas veces son útiles después de su análisis en el nivel central. Es importante señalar, no obstante, que Zambia es uno de los pocos países que tienen un National Learning Assessment Framework (NLAF), que proporciona en realidad un flujo de información bidireccional entre el nivel central y las escuelas (NLAF: MoGE, 2017). Este marco especifica que, “como muestra la ilustración 3, debería crearse un flujo de información sobre evaluaciones desde el nivel nacional, pasando por las provincias, distritos y zonas, hasta las escuelas. Debería también crearse un flujo libre de información en la dirección opuesta. La información procedente de las evaluaciones es una potente herramienta de mejora, pero solamente si se pone a disposición de cualquier persona, en todos los niveles, que pueda emplearla para la mejora del aprendizaje. Esta ‘circulación de doble sentido’ de la información sobre evaluaciones garantiza que cualquier profesional pueda ejercer su papel a la hora de proporcionar una respuesta adecuada e implementar intervenciones” (MoGE, 2017:10). No obstante, la hoja de ruta para la implementación del NLAF no ha podido ponerse en práctica porque el Ministerio de Educación General (MoGE) depende en gran medida del Zambia Education Sector Support Technical Assistance Facility (ZESSTA), un proyecto de cooperación británico con fondos de la GPE vehiculado por el British Council, que terminó a principios del año 2018.
 

Figure 3. The flow of assessement data through all levels of the education system
Fuente: MoGE, 2017: 10


Este marco para el flujo de información sería en sí mismo una ventaja para el MoGE si simplemente se usara de manera más eficaz para la coordinación de los datos de las evaluaciones. A pesar de tener el NLAF, parece que se producen interrupciones en el flujo de los datos procedentes de las evaluaciones del aprendizaje desde el nivel central hasta las escuelas, donde se necesitan realmente.

Compartir los datos procedentes de las evaluaciones del aprendizaje

Hay muchas razones que pueden explicar el uso limitado de los datos procedentes de las evaluaciones del aprendizaje en la política educativa y en su implementación. En Zambia, la ausencia de una difusión y distribución sistemática de estos datos es uno de los impedimentos para su uso.

Aunque se realice la evaluación, los datos no se comparten especialmente con el profesorado que debería emplearlos en su labor docente. Es interesante señalar que la coordinación entre los diferentes departamentos no es siempre eficaz ni siquiera en el nivel nacional o central. Las pruebas recogidas por la investigación mostraron que los departamentos dentro del MoGE estaban trabajando en “silos” y que esto afectaba negativamente a las posibilidades de mejora basadas en los datos de las evaluaciones. El MoGe no tiene una plataforma o un lugar central desde donde todas las partes interesadas puedan acceder fácilmente a todas las diferentes evaluaciones. En lugar de ello, los resultados de las evaluaciones se quedan en poder de funcionarios individuales y, si estos individuos dejan el ministerio, es muy probable que la memoria institucional de los datos de las evaluaciones se pierda.

Propiedad de los datos de las evaluaciones

Mientras que las evaluaciones regionales e internacionales pueden contribuir a proporcionar pruebas de los problemas exactos a los que se enfrenta el alumnado, los funcionarios del Ministerio tienden a confiar más en los exámenes sumativa que lleva a cabo el Examination Council de Zambia (ECZ) en los cursos 7, 9 y 12, unas evaluaciones que se emplean para decidir el cambio de etapa educativa del alumnado. Además, las familias y mecenas del alumnado se interesan especialmente por estas evaluaciones puesto que son las que deciden el futuro de sus hijos e hijas en términos de promoción, incluso aunque la competencia del alumnado deje mucho que desear. No obstante, hay un desajuste en la información proporcionada por los exámenes oficiales y por las evaluaciones a gran escala. Por ejemplo, mientras que las últimas evaluaciones regionales, como EGRA, EGMA y SEACMEQ revelan que la mayoría del alumnado en la escuela primaria de Zambia tiene grandes problemas de lectoescritura y destrezas numéricas, el MoGE anunció el 12 de febrero de 2021 que la totalidad del alumnado que se presentó a los exámenes nacionales del año 2020 para el séptimo curso había sido declarado apto para seguir la educación secundaria en el curso octavo. El problema de estos exámenes es que son sumativos y, por lo tanto, menos adecuados para los fines de diagnóstico nacional. Además, los informes procedentes del ECZ sobre los problemas a los que se enfrenta el alumnado no llegan al profesorado y al alumnado de las escuelas. 

Por otra parte, las evaluaciones regionales e internacionales, que se centran más en diagnosticar los logros del aprendizaje, están en su mayor parte financiadas por entidades de cooperación puesto que más del 90% del presupuesto nacional destinado a educación se destina a salarios y otros emolumentos. Las entidades cooperantes como USAID, la UK Foreign Commonwealth & Development Office y UNICEF, por ejemplo, se han tomado mucho interés y han financiado las evaluaciones regionales e internacionales hasta el estadio del análisis. Puesto que son las entidades cooperantes las que en buena medida han tomado la iniciativa y tienen interés en financiar esas actividades, esta situación crea una carencia de autoría de los datos una vez que se ponen a disposición del personal funcionario del Ministerio. En segundo lugar, la falta de una financiación suficiente de las actividades de evaluación en el MoGe y en el ECZ crea una sensación de indefensión entre el funcionariado puesto que, aunque se les entregan los datos de las evaluaciones, no tienen los medios para difundirlos por las provincias, los distritos y, en último término, en las escuelas.

La situación de Zambia en lo que se refiere al uso de los datos procedentes de las evaluaciones del aprendizaje parece apuntar a que no basta con disponer de políticas e instituciones sobre el terreno puesto que esas políticas deben implementarse de manera eficaz, las instituciones deben ser funcionales, bien coordinadas y financiadas. Se puede encontrar más información sobre los resultados del estudio sobre Zambia aquí.

Innocent Mutale Mulenga es profesor e investigador de Estudios curriculares y formación de profesorado en la Universidad de Zambia (UNZA) en la Facultad de Pedagogía. Ha impartido las materias de Desarrollo y Evaluación Curricular, Supervisión pedagógica, Métodos de investigación, Valoración y medición y Métodos de enseñanza del inglés. Innocent ha sido asesor de educación para USAID, Banco Mundial, British Council, el Ministerio de Educación General en Zambia y la UNESCO. Antes de incorporarse a la Universidad de Zambia impartió clases en educación secundaria durante una serie de años. 

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