Aprendizaje para niños marginados en paises de bajos ingresos

Escrito el 16 Ene 19 por Sylvia Schmelkes
Evaluación de conocimientos
Calidad de la educación

 

Este artículo se publicó originalmente en la Carta del IIPE.

En su libro, Aprendiendo desde abajo de la pirámide, Sylvia Shmelkes expone por qué no debemos confiar solamente en los resultados de la medición de aprendizaje, sino que también, evaluar nuestro progreso abordando factores que obstaculizan el derecho a una educación de calidad para todos.

Todos los niños aprenden. Aprendizaje y desarrollo son sinónimos, como lo señaló, la investigadora argentina, Emilia Ferreiro.  Los niños aprenden informalmente a través de la observación, imitación, y experimentación. Aprenden escuchando y haciendo. En zonas rurales y en poblaciones marginadas, ésta es la manera principal en cómo los niños aprenden informalmente, ya que tienen menos accesos a los medios de comunicación, al internet, libros, teatro, y museos. Existe un potencial infinito para el aprendizaje. Los límites vienen de las oportunidades para hacerlo.

La educación formal permite el aprendizaje difícil de lograr sin una metodología sistemática (pedagogía) involucrando la introducción gradual de retos intelectuales cada vez más complicados. Este es el caso del aprender a leer y escribir, formalizar las cuatro operaciones básicas del lenguaje matemático, y gradualmente desarrollar habilidades de pensamiento más elevadas. La escolarización es también un entorno privilegiado para aprender a convivir (Jacques Delors,  La Educación encierra un tesoro. Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la Educación para el Siglo XXI, 1998). La identidad, autoestima, y la sensación de pertenencia que va más allá de la familia y la comunidad inmediata, también se desarrollan en la escuela, aunque no siempre de manera adecuada y justa. Estas y otras metas, como el entender el mundo natural y social en el que vivimos, son los propósitos de la escolarización.

Sin embargo, en regiones marginadas de los países en desarrollo, a pesar de que los niños asisten a la escuela, aprenden muy poco, por lo menos en lectura, aritmética, y en algunos casos, ciencias, que son las áreas en las cuales se llevan a cabo los exámenes estándares. Investigaciones sobre las causas de los pobres resultados de aprendizaje, identifican factores en el lado de la demanda, tal como la pobreza, el trabajo infantil, mala nutrición, y la distancia de la escuela, entre otros. Muchos factores también pertenecen al lado de la oferta tal como malas condiciones para el aprendizaje, maestros que no están suficientemente capacitados, enseñanza en un idioma diferente a la lengua materna del niño, y pedagogía inadecuada que no logra relacionar lo que se enseña a los niños, con su contexto inmediato y cultura.

Sin embargo, es interesante notar, que en todas las pruebas estándares alrededor del mundo, siempre existe un porcentaje pequeño de estudiantes y escuelas que logran resultados buenos y hasta extraordinarios. Esto es cierto, independientemente del nivel de marginación de la localidad, o del estatus socioeconómico de la familia y hasta en el caso de estudiantes que pertenecen a una cultura minoritaria y hablan un idioma diferente al que se domina en el país. Esto demuestra que cualquier niño puede aprender, pero también que las escuelas pueden hacer una diferencia.

El factor más importante de la oferta, dada las condiciones de aprendizaje y enseñanza básica, es probablemente la capacidad de hacer la enseñanza relevante y el aprendizaje significativo. Esto implica la participación de la comunidad inmediata, la habilidad del director de la escuela para desarrollar una cultura escolar adecuada, suficientes entrenamientos y desempeños pedagógicos de los maestros. Algunas condiciones requieren de políticas intersectoriales para mitigar la pobreza y combatir el trabajo infantil, sin descuidar los temas de salud y nutrición.

Cuando miramos una falla escolar a través de resultados de exámenes estándares, estamos analizando el final de un proceso complejo. No podemos continuar dependiendo de los resultados de una medida de aprendizaje como la única manera para justificar el progreso del mundo en la mejora de la calidad de la educación. También tenemos que evaluar si estamos abordando los factores que hipotéticamente determinan resultados pobres y que en realidad están obstaculizando el derecho a la calidad de la educación para muchos niños alrededor del mundo.

 

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