5 cosas que hay que saber sobre la Educación Inclusiva

Escrito el 11 Ene 17 por Joshua Josa, Anna Martin
Educación especial

 

La meta final de los objetivos globales de la educación actuales es cubrir las necesidades de aprendizaje de niños, jóvenes y adultos. Si de verdad se quieren satisfacer las necesidades de aprendizaje de todos los educandos, hay que trabajar seriamente en políticas que incluyan a los niños y jóvenes con discapacidades.

La educación inclusiva (EI) o educación de niños con diferentes necesidades de aprendizaje y su inclusión en todos los aspectos de la vida escolar es de vital importancia. Los niños y jóvenes con discapacidades tienen que hacer frente frecuentemente a barreras para poder acceder a una educación de calidad. Esta situación es un problema todavía más acuciante para las niñas con discapacidades. Sin embargo, la inclusión de niños y jóvenes con discapacidades es un objetivo asequible si se cuentan con los recursos, las actitudes y los sistemas adecuados. Además, los mismos principios que favorecen la inclusión pueden también mejorar la calidad de la educación de los educandos a todos los niveles.

Si queremos asegurarnos de que todos los niños tengan acceso a una educación de calidad habrá que tener en cuenta una serie de conceptos fundamentales. Joshua Josa, especialista en educación inclusiva de discapacitados de la USAID ha tenido la gentileza charlar con nosotros sobre este tema.

Nº 1 La discapacidad no es homogénea

La comunidad de personas discapacitadas no es homogénea, por lo que nuestra metodología educativa tampoco debería serlo. La comunidad de discapacitados está formada por diferentes grupos, algunos con distintas culturas y lenguajes o formas de comunicarse, como las personas autistas, ciegas, sordas, con discapacidades intelectuales y otras que padecen varias discapacidades. El sistema educativo no debería aplicar un método uniforme, sino más bien uno diferenciado capaz de encajar los diferentes estilos de aprendizaje. En estos momentos el sistema favorece a los educandos que pueden oír, ver y procesar información de una forma considerada "normal" por la sociedad. Sin embargo, si un sistema educativo está diseñado para adaptar los estilos de aprendizaje a personas con determinadas discapacidades, lo más probable es que pueda ayudar también a todos los educandos de todo el sistema educativo. Por ejemplo, los estudios realizados han demostrado que todos los estudiantes se benefician de la repetición, del aprendizaje individualizado, de las ayudas visuales y del lenguaje simplificado, todas ellas consideradas estrategias para educandos con discapacidades intelectuales. La integración de estos métodos multimodales y diferenciados de aprendizaje dentro del conjunto del sistema educativo beneficiará a todos los estudiantes. 

Nº 2 La base fundamental de la inclusión es el respeto y la aceptación 

La base fundamental de la inclusión es el respeto y la aceptación. No sólo para los niños con discapacidades, sino para todo el mundo. Promover la inclusión de un grupo mejora la cohesión social para otras minorías como, por ejemplo, las mujeres, los grupos  étnicos y religiosos marginados, la comunidad LGBT y diferentes clases socioeconómicas.

Nº 3  La meta de la educación inclusiva es facilitar el acceso  

La meta de la educación inclusiva es facilitar el acceso, entre otras cosas, a información, condiciones sociales y entornos físicos y lingüisticos adecuados. La visión que muchas personas tienen de la discapacidad  proviene de un "modelo médico de la discapacidad", que considera a la discapacidad como un problema del individuo y que estudia los cambios que pueden hacerse para normalizar o resolver su problema para que pueda adaptarse al entorno. Un modelo más inclusivo es el "modelo social de discapacidad", que trata de cambiar el entorno para adaptarlo a la persona con discapacidades. La práctica del modelo social tiene sus propias ventajas de las que todo el mundo puede beneficiarse. Por ejemplo, las aceras rebajadas y las rampas son fundamentales para las personas que utilizan sillas de ruedas, pero también benefician a los padres y madres que empujan sillas de niños y a los ciclistas. Lo mismo se puede decir de los subtítulos, que aunque es una herramienta dirigida a los sordos o personas con dificultades auditivas, pueden aumentar también las tasas de alfabetización entre la población en general.

Nº 4 Todo el mundo es responsable

Todo el mundo es responsable de  implementar la educación inclusiva, tanto los docentes como los padres, miembros de la comunidad y estudiantes. Si no trabajamos todos juntos, no se podrá conseguir el objetivo de la inclusión de todos los niños ya que, como todo el mundo sabe, "para educar a un niño hace falta la tribu entera". Un primer paso sencillo para conseguir la inclusión de personas con discapacidades en eventos, consultas y programas con agentes educativos, es reservar expresamente entre un 3 y un 5% del presupuesto general dedicado al alojamiento a las personas con discapacidades, así como elaborar materiales accesibles en braille y lenguaje simplificado o contratar intérpretes cualificados de lenguaje de signos. Otro paso más es hacer que las personas con discapacidades se sientan bienvenidas incluyendo textos en anuncios y comunicaciones, facilitándoles el contacto para la búsqueda de alojamientos.

Nº 5 Mejorando el acceso a la educación para todos

La mejora del acceso a la educación para todos puede conseguirse utilizando un método de doble vía. Para conseguir una educación inclusiva de los niños con discapacidades la programación debería desdoblarse por un lado en una programación inclusiva de las discapacidades y por otro en una programación centrada específicamente en los educandos con discapacidades. Aunque el objetivo final es implementar una programación que integre actividades inclusivas de educandos con discapacidades, cuando utilizamos el prisma social de la discapacidad frecuentemente es necesario hacer una programación especializada que ponga el acento en los educandos con discapacidades para que puedan sentirse empoderados para participar con otras personas en condiciones de igualdad. Esto significa incluir lenguajes que incluyan a educandos con discapacidades (así como minorías de género, LGBT, indígenas y lingüísticas)  en todos los aspectos de un marco educativo como, por ejemplo, la lectura en educación primaria, el acceso a la educación en áreas en crisis y afectadas por conflictos o el desarrollo de mano de obra juvenil y la educación superior.

 

Para más información sobre la educación inclusiva:

Educación para todos significa educación para todos. Autora: Judy Heumann, asesora especial sobre derechos internacionales de las personas discapacitadas, Departamento de Estado de Estados Unidos y Brent C. Elder, Ph.D

Informe Mundial sobre Discapacidad de la Organización Mundial de la Salud y del Banco Mundial

 Estado Mundial de la Infancia de UNICEF

 

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