How the world's best performing school systems come out on top

other titles
Les Clés du succès des systèmes scolaires les plus performants
Cómo hicieron los sistemas educativos con mejor desempeño del mundo para alcanzar sus objetivo

La reforma educativa está en el primer lugar de la agenda de casi todos los países del mundo. Sin embargo, pese a masivos aumentos del gasto (el año pasado, los gobiernos de todo el mundo destinaron US$ 2 billones a educación) y a ambiciosos intentos de reforma, el desempeño de muchos sistemas educativos apenas si ha mejorado en décadas. Esto es aún más sorprendente porque hay grandes diferencias en la calidad de la educación. Por ejemplo, en evaluaciones internacionales, menos del uno por ciento de los niños de África y Medio Oriente alcanzan un desempeño igual o superior al del promedio de Singapur. Esto no es consecuencia exclusiva del nivel de inversión. Singapur, uno de los países con mejor desempeño del mundo, gasta menos en educación primaria que 27 de los 30 países de la OCDE. i Cambiar lo que sucede en los corazones y en las mentes de millones de niños – la misión principal de cualquier sistema educativo – no es tarea simple. El hecho de que algunos tienen éxito y otros no es indiscutible. De modo que, ¿por qué algunos sistemas educativos tienen un mejor desempeño y mejoran con más rapidez que otros? Existen muchas formas distintas de mejorar un sistema educativo. La complejidad de esta tarea y la falta de certeza acerca de sus resultados han sido fielmente reflejadas en el debate internacional acerca de cómo hacerlo. Para saber por qué algunas escuelas tienen éxito y otras no, estudiamos veinticinco sistemas educativos de todo el mundo, incluidos diez de los sistemas con mejor desempeño, y analizamos qué tienen en común estos sistemas con alto desempeño y cuáles son las herramientas que emplean para mejorar los resultados de sus alumnos. Las experiencias de estos exitosos sistemas educativos resaltan la importancia de tres aspectos: 1) conseguir a las personas más aptas para ejercer la docencia, 2) desarrollarlas hasta convertirlas en instructores eficientes, y 3) garantizar que el sistema sea capaz de brindar la mejor instrucción posible a todos los niños. Estos sistemas demuestran que las mejores prácticas para alcanzar estos tres objetivos no guardan relación con la cultura del lugar donde se las aplica. Asimismo, también dan fe de que pueden lograrse mejoras de importancia en los resultados en el corto plazo, y de que la aplicación universal de estas prácticas podría tener enorme impacto para la mejora de los sistemas educativos con dificultades, dondequiera que estén.

Education reform is top of the agenda of almost every country in the world. Yet despite massive increases in spending (last year, the world’s governments spent $2 trillion on education) and ambitious attempts at reform, the performance of many school systems has barely improved in decades. This is all the more surprising because there are wide variations in the quality of education. For instance, in international assessments, less than one percent of African and Middle Eastern children perform at or above the Singaporean average. Nor is this solely the result of the level of investment. Singapore, one of the world's top performers, spends less on primary education than do 27 of the 30 countries in the OECD. Changing what happens in the hearts and minds of millions of children -the main charge of any school system -is no simple task. That some do so successfully while others do not is indisputable. So why is it that some school systems consistently perform better and improve faster than others?

Dans la plupart des pays du monde, la réforme de l'enseignement est une priorité majeure. Mais pour de nombreux systèmes scolaires, ni l'augmentation considérable des dépenses (l'année dernière, les gouvernements de la planète ont consacré au total 2000 milliards de dollars à l'enseignement), ni l'ambition des tentatives de réforme au cours des dernières décennies, ne se sont traduites par une amélioration substantielle de leur performance. Ce phénomène est d'autant plus surprenant que le niveau des élèves diffère considérablement d'un pays à l'autre. Ainsi, dans les comparaisons internationales. moins d'un pour cent des enfants d’Afrique et du Moyen-Orient atteignent les résultats de la moyenne des élèves de Singapour. Et l'explication de ces résultats ne se situe pas uniquement au niveau des montants relatifs d'investissement dans l'éducation. Singapour, l'un des pays les plus performants en la matière, consacre à l'enseignement primaire un budget par tête inférieur à celui de 27 des 30 pays de l'OCDE. Il n'est pas simple de changer ce qui se passe dans les cœurs et dans les têtes de millions d'enfants-ce dont relève la mission principale de tout système scolaire. Il est incontestable pourtant que certains parviennent alors que d'autres sont à la peine. Comment se fait-il alors que certains systèmes scolaires s'améliorent plus vite et obtiennent durablement de meilleures performances que d'autres?

author
Mourshed, Mona
Barber, Michael
language
ENG
SPA
FRE
Institutions
McKinsey and Company
date
2007
Pages
84 p.
Bookmark this
themes
Educational measurement
Educational evaluation

Ressources liées